jueves, 1 de diciembre de 2016

El contacto con la asociación nacional de propagandistas

Por Javier del Hoyo
A finales de los años veinte del siglo pasado Tomás Morales perteneció a los Estudiantes Católicos, Confederación de ámbito nacional de la que fue presidente de su Federación de Madrid durante los dos últimos años que cursó Derecho (1928-1930). Tras el paréntesis 1932-1939, que vivió fuera de España, la paz coincide con su regreso a la península y con un volver a poner las cosas en su sitio.
Una de las primeras cosas que hace desde su teologado de Granada es volver a entablar contacto con la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNdP), según se puede ver en su Archivo, en el que se conservan varias cartas del P. Tomás Morales a Fernando Martín-Sánchez Juliá, escritas en la década de los años cuarenta desde distintas casas de la Compañía1. En ellas deja ver el interés que mantenía por la Asociación y por los Estudiantes Católicos. Esta que hoy publicamos es la más antigua de las conservadas, escrita en diciembre de 1941. El tono de la carta, sin embargo, hace ver que han mediado varias más en todos estos años; y parece una respuesta a varias cuestiones que le han planteado.
¿Quién era el destinatario de la carta? Fernando Martín-Sánchez Juliá (1899-1970) fue ingeniero agrónomo, geógrafo y periodista; miembro fundador de la Confederación Nacional de Estudiantes Católicos y presidente de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas entre 1935 y 1953, cargo en el que sucedió a Ángel Herrera Oria. Fue redactor y consejero de El Debate, e impulsor del Colegio Mayor San Pablo CEU.
Hombre de profunda y arraigada fe, Fernando murió al pie del cañón en 1970, poco después que Ángel Herrera Oria. Hemos de decir que la causa de su canonización ha sido introducida el 24 de mayo de 2012, y se une a las ya incoadas de Ángel Herrera y Tomás Morales. Amigos, relacionados en vida por un fuerte compromiso social, vivieron los difíciles tiempos de la España del siglo XX, y están ya camino de los altares sin haber sido mártires. Un laico, un obispo–cardenal y un jesuita, conectados entre sí desde los años veinte, unidos en sus años de formación, en su amor a la Iglesia y a España, en su visión de la laicalidad y de la cuestión social, y ahora en sus causas de canonización.
En la carta que presentamos hay dos partes. En la primera le da cuenta a Fernando de una serie de artículos que está escribiendo en esos momentos sobre la Universidad Católica, de los que le ha enviado ya varios, y de los que ahora le manda los dos últimos por correo certificado. A ello hace alusión al nombrar a Vázquez de Mella. En la segunda parte le aconseja el nombre de varios jesuitas para que les den ejercicios espirituales a los propagandistas. Tomás, que aún no es sacerdote y que muy próximamente será invitado por los propagandistas para darles ejercicios, recomienda ahora varios nombres, pesos pesados de la Compañía en esos momentos. Este hecho y el deseo de apertura de la asociación, a la que desea que conozcan cuantos más jesuitas mejor, motiva la carta.
Se trata de un folio por una cara sin membrete, escrito a pluma2. Hemos desarrollado las múltiples abreviaturas que utiliza, a fin de que se entienda mejor el texto.
* * *
J.H.S.
Granada, 10 diciembre 1941
Sr. Dn. Fernando Martín-Sánchez
Madrid
Mi querido Fernando:
En vista de que el Padre con quien contaba no va a Madrid, me decido a probar fortuna y a enviarte de nuevo por correo certificado como impresos, los artículos de marras. Ten la bondad de acusarme recibo con objeto de, caso necesario, hacer la reclamación. Escribiré al P. Antonio Esteve diciéndole que te dé los arts. 5 y 6, que son los que faltan en la serie: “Universidad Libre” en Mella y “La Universidad Católica es necesaria”.
Te voy a dar dos o tres nombres de Padres nuestros a quienes puedes invitar para dar la tanda de Loyola. Si ya tienes comprometido a alguno, los puedes conservar en cartera para otra ocasión. El primero es el P. Ulpiano López, profesor de Moral en la Gregoriana. Vive: Roma: Piazza della Pillota 4. Roma (101). Es Padre de gran prestigio en Roma y en España. Él asistió en sus últimos momentos a Alfonso XIII. Otro: P. José Antonio de Aldama. Es Rector de esta casa y os dejaría también satisfechos. Por último, un nombre que no te es desconocido, P. Pedro Abellán, profesor de Moral de esta casa, que tiene la ventaja de conocer a los propagandistas, de sus tiempos confederales. Cualquiera de ellos sería buena cosa. Haría falta que les avisases ya desde ahora, especialmente al primero.
Me he permitido la libertad de proponerte estos nombres, por creer que os conviene entrar en contacto con un círculo cada vez más amplio de nuestros Padres, y que a ellos les conviene también conocer más de cerca vuestro espíritu. Además por creer que esos Ejercicios anuales son la base de la vida de la asociación y de cada uno de vosotros.
Muy de verdad agradezco tus oraciones “pro proximo sacerdotio”. Pide al Señor que esos raudales de vida divina que va a poner en mis pobres manos, los haga fecundos para su gloria. Y si Él quiere, para bien de esa juventud universitaria tan necesitada de apóstoles y de la que depende el mañana cristiano de España.
Con el afecto de siempre te saluda tu buen amigo.

Tomás Morales SJ.
Notas
1 Agradezco a los responsables del Archivo las facilidades prestadas para su consulta y publicación.
2 El código del documento es: ES.28668.AGACdP-CEU-N217-N498-C140-115-03/15. N.001.